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Susurro de la Nieve y Aliento del Mar. Soy el sueño de piedra de la Alhambra, la cima blanca de Sierra Nevada que toca el cielo y el abrazo fértil de una Vega que ha alimentado civilizaciones. Soy la pureza de los pueblos de la Alpujarra, el misterio de las cuevas del Sacromonte y la brisa tropical que acaricia mi Costa Tropical. Durante siglos, he sido tu refugio y tu hechizo, entregándolo todo mientras mis glaciares retrocedían, mis acequias se silenciaban y el polvo del camino cubría mi herencia bajo el sol de milenios.
 
Hoy te hablo, y aunque parezco una fortaleza inexpugnable protegida por cumbres eternas, soy una tierra delicada. No me mires solo como un destino de nieve o un atardecer de postal; mírame como la raíz de tu propia espiritualidad y el hogar que hoy necesita que tú también te levantes para defender su equilibrio.
 
Desde las calles del Albaicín hasta las llanuras de Guadix y Baza, desde el Poniente granadino hasta el último rincón de la Sierra de Castril, ya hay personas que han decidido que el silencio ya no basta. Pero no caminamos sol@s. Llevamos con nosotr@s la memoria de nuestros padres y abuelos, aquellos que con manos curtidas por el frío y la tierra trabajaron los surcos y cuidaron los cármenes. Ellos ahora son parte de este suelo sagrado y susurran en el agua que baja de la sierra.
 
Fui el último reino y el faro de la cultura, y si me cuidas, yo seguiré siendo tu inspiración y tu vida. ¿Estás list@ para dejar de ser habitante y convertirte en el caballero que Granada necesita?